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Amor
intacto ......
Que fantástico y agradable se sentía al encontrarse
con su tierra, el llano espléndido con el calor de su gente,
la familia, la hospitalidad de esas tierras, que maravilla... y aquel
amor, aquel viejo y adolescente amor. Se encontraron frente a frente,
las miradas se cruzaron, era como haber estado dormidos por años
y luego despertar, verse de nuevo. Era como traspasar la barrera del
tiempo, veinte años sin verse… veinte años sin
saber qué había sucedido en sus vidas. En ese momento
no pensaban si había esposo(a) y/o hijos, sólo pensaban
en ese instante. Sus ojos reflejaban un brillo especial, escasamente
salían las palabras, pero es que no eran necesarias! ... La
magia, una vez mas, la misma magia que un tiempo atrás dominó
sus vidas, se hacia presente para rodearlos. No importaba el paso
de los años, eso era intrascendente, lo único que importaba
era que su amor estaba integro, total, entero, ese amor estaba intacto,
miradas aunadas a un ligero roce de piel, vuelven avivar las pasiones,
la sangre hierve, lo locura del amor, besos infinitos, el deseo que
no termina, el sudor recorre sus cuerpos desnudos que no se cansan
de amar y amar hasta quedar extenuados, temblorosos, unidos como si
fueran uno solo, amor a plenitud, sin restricciones, fusionados en
un tierno abrazo hasta observar por el cristal de aquella ventana
de hotel, el arribo de un nuevo día…
María
Helena Nadales
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