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Orden
de Ensamblaje Desde que era muy niño me acompañó esa característica de querer saber cómo funcionan las cosas, de conocer el por qué y saber así sea superficialmente sobre todas las cosas que me iba topando en la vida. Aprender a leer fue uno de los conocimientos más increíbles que obtuve, gracias a la lectura pude conocer el mundo, de una manera tan maravillosa, que nunca necesité medio de transporte para desplazarme en el tiempo o el espacio, sólo la narración escrita de alguien. Leyendo me enteré de muchas cosas, incluso muchas que tal vez nunca hubiera querido conocer, pero nadie decide la mano que le toca, es parte de la maravilla de este mundo, esa buena costumbre de no dejar de sorprendernos. Era yo un niño entonces, no puedo decir la edad con exactitud pues no la recuerdo, debía estar entre los 5 y 9 años, metido en el cuarto de mi madre, revisando sus cosas, encontré fotos de otra familia donde aparecía mi madre, muy feliz al parecer. Mi mente entonces, muy confundida, no podía entender bien esas piezas de información, lo más seguro es que me había imaginado cualquier cosa. La nuestra era entonces una familia muy feliz, o eso era lo que yo percibía, yo era muy feliz. Varias veces yo había oído a mi madre hablar otro idioma (alemán) con mis abuelos maternos que vivían con nosotros, también por teléfono y nunca sabía con quien. Ya que a mi saber, por parte de mi madre, en mi casa vivíamos todos los Lebis, lo último que quedó de esta rama después de la 2da guerra mundial. Yo nunca aprendí el alemán, realmente nunca tuve esa opción, era el idioma en que hablaba mi madre con mis abuelos cuando querían secretear. Fue triste el día cuando mi familia materna se redujo en cantidad por la muerte de mi abuelo, un pintor, nunca entendió muy bien eso del hacer dinero con la agricultura, como hicieron casi todos sus "paisanos" europeos en la colonia de Turén. Mi abuelo más bien era un artista, alguien diferente. Es extraño, la única razón por la que recuerdo que mi abuelo siempre me recibía al llegar de clases, era porque el día que lo hospitalizaron no estaba allí para saludarme cuando llegué a mediodía. Pronto me enteraría, aunque sin entender nada, ya que no sabía que era morirse, si era algo definitivo o qué. Hubo un día que recuerdo muy especialmente, estaba mi madre hablando por teléfono en alemán con alguien, y de pronto me dice: ¡habla con tu hermano!. ¡PLOP! Cual condorito, mi infantil mente queda totalmente confundida, de pronto tenía un hermano del que nunca se habían tomado la molestia de contarme. Tomé el teléfono, y obviamente al decir hola me respondieron algo sin sentido, imagino pasó lo mismo del otro lado del cable, yo y mi hermano hablamos por primera vez pero no nos entendíamos en lo absoluto. Luego de eso, poco a poco la información empezó a liberárseme, de seguro para no causarme un trauma (ya era tarde, pero bueno). Supe que mi hermano vivía en Alemania, que era 5 años mayor que yo y, otros detalles técnicos y preguntas que uno hace a esa edad. El tiempo pasó, luego mi hermano vino a Venezuela, conocí otra gente que resultó ser mi familia política, por el padre de mi hermano, ellos vivían aquí y yo jamás los había visto antes. Bueno, ahora tenía un hermano, yo era hijo único, entonces se imaginarán que después de ese momento yo no volvería a ser el Pavo en la mesa del día de acción de gracias. Lo bueno de ser niño es que nada está escrito en piedra, todo es adaptable con el debido tiempo. Me terminé adaptando al downgrade de hijo único a hermanito menor, ayudó mucho tener a alguien con quien jugar, un ejemplo a seguir, quien me defendiera y bueno, todas esas cosas buenas de tener un hermano mayor cuando eres niño. El tiempo siguió pasando, cada vez que curioseaba las cosas de mi madre, más detalles interesante conseguía, como por ejemplo mi acta de nacimiento original y luego editada, que mi padre me había reconocido tiempo después, así que bueno, cosas que uno se va enterando que pasaron. Mis padres creo que nunca se casaron, aunque viven juntos hace muchos años. Mucho después, ya tenía más información, incluso de cosas que hablaba con mi madre, que cada vez en la medida que yo iba creciendo me contaba con más detalles. Mi madre se casó a la edad de 15 años con el padre de mi hermano. Para entonces aún vivían en la colonia, tuvieron a mi hermano, luego la relación no funcionó, y su esposo raptó a mi hermano y se lo llevó para Alemania cuando el tenía un poco más de un par de años de edad, eso destrozó a mi madre durante mucho tiempo. Siguiendo con su vida porque si no trabajaba no había comida intentó por todos los medios legales recuperar a su primogénito, sin ningún éxito. Destrozada, procede a reconstruir su vida, las cosas cambiaron y se mudaron a las ciudades gemelas de Acarigua y Araure, mi madre ahora trabajaba en nuestra empresa telefónica nacional y hacía incontables cursos en el INCE para su auto-superación. Entonces conoció a mi padre durante uno de los cursos, como dijo ella, mi padre era el gallito del salón, expresión con la que se refería a que mi padre era de los pocos hombres (si no el único) en el curso y entonces era algo así como el semental de la granja. Por cosas de la vida, aparezco en sus vidas, mi madre, quien sabe realmente cuantas cosas pasaron por su mente al saber que, nuevamente, otro nuevo ser crecía lentamente dentro de ella. Imagino que varias veces pasó por su mente la idea de no tenerme, o bueno, tantas otras cosas. Mi madre tenía un trauma, sin embargo, procedió a tenerme. He aquí la sección que hace honor al título de esta historia. Como siempre pasa, naturalmente, mi madre y mi padre (quien también venía de un matrimonio con 5 hijos), habrán tenido ciertas ilusiones sobre mi futuro, habrán soñado más de una vez en un futuro donde yo era de carne, y estaba por el mundo. Es justamente en este momento que se tramita mi orden de ensamblaje, y se entrega el primer borrador de cuales eran sus requerimientos técnicos en cuanto a mi persona. Yo casi puedo oír a mi madre (si es que realmente no la escuche llorando varias veces cuando crecía dentro de ella) deseando yo fuera ese niño que nunca debió irse de su lado, algo así como su David de Inteligencia Artificial. Mi padre, dudo en que podría estar pensando o deseando, o más bien tengo miedo de saberlo. Efectivamente, pese a todo lo malo, mi madre salió adelante conmigo, y llevo a culminación mi ensamblaje, finalmente había salido de la planta, vine al mundo. Después supe sobre los posibles apellidos paternos que pude haber tenido, cosa que fue algo difícil de digerir cuando me enteré. También fue muy duro saber cual era mi posición actual y mi finalidad cuando llegó mi hermano, incluso mi padre lo llegó a estimar cual suyo. Les mentiría si les dijera que muchas veces no pensé que me iban a devolver a la caja, de retorno al remitente. Como especie de conclusión a esta oportunidad que aproveché para resumir exageradamente la vida de 3 generaciones de la familia, quiero aclarar lo siguiente: Todas estas historias son algo o muy tristes, si, de hecho, muchas de las que no están publicadas lo pueden ser también, creo que en tres generaciones de la familia las cosas nunca salieron como se habían planificado, menos soñado. ¿Pero qué te puedo decir?, aquí estamos, como necios bastardos de la historia de la humanidad, sufriendo muchas veces sólo para estar vivos ese único minuto de reflexión, en el que soñamos con un mundo mejor, para nuestros hijos, para nosotros mismos y para quien amamos, ese minuto en que celebramos nuestra felicidad y nos damos cuenta que todo esto si valió la pena, el sufrimiento, la lucha, el dolor, las historias tristes y todo lo malo. Referencia insuperable para reconocer lo que si es bueno, lo que es la felicidad y como tenerla y compartirla. Como ves, no es una cosa tan mala esta de ser un humano. Con este post espero desligarme para siempre de aquellos pensamientos oscuros que solía tener, las comparaciones que como bien me dice mi amiga Sikanda, que le dijo su abuelo que las comparaciones eran algo del diablo. Con este post quiero exorcisar otra pila de demonios que me habían perseguido hasta este punto del camino, y que bueno, como todo remordimiento o tristeza oculta que se deja añejar con el tiempo en el alma, solo conseguía deprimirme cuando estaba débil. Es oficial, soy feliz. De pronto estaba trabajando en la computadora, ya había terminado de finiquitar el envío de las piezas que compré de mi computador nuevo, estaba trabajando duro en un proyecto de un cliente. No me había dado cuenta hasta entonces, pero lo que parecía ser un proyecto monótono se había convertido en el nacimiento de un software web CMS sencillo, basado en ASP, que mezclaba lo que había estado leyendo y aprendiendo a lo largo de mi vida con otras tecnologías más serias. Estaba planificando beber con mis panas de acá esta noche, por supuesto bacardí limón con chinoto en recuerdo de una gente muy especial que conocí en mi vida de blogger, estaba cansado porque había demasiado trabajo, estaba calculando cómo diablos iba a hacer para cubrir el trabajo que se me venía, cómo me haría de una cuenta de un cliente que estaba interesado en un trabajo y cosas así. De repente me di cuenta, algo era completamente diferente entonces, era feliz. Estar sumergido en una vida aparentemente superficial, abrumado de trabajo, alejado de las distracciones de una mente otrora ociosa y en modo de autoflagelo. Las máquinas necesitan trabajar mucho para ser felices, esa es su finalidad. Es hermoso poder contemplarse a uno mismo, como una pieza perfectamente funcional, encajado con precisión en un sistema siempre activo, dinámico y en constante aceleración. Saberse útil, pués. Ya lo sé, claro que lo sé, esas lecturas sobre otras religiones ya me lo han explicado, sé que todo esto es impermanente, pasajero, efímero. Sé que esta felicidad estará mientras dure, sólo durante ese tiempo. Pero de igual forma, uno siempre debe tratar bien a la visita, para que siempre vuelva, para que se sienta en casa. Felicidad, considérate en tu casa, puedes quedarte cuanto quieras, yo te acepto. Now listening: Janis Joplin - Greatest Hits - Summertime Desde mi Acarigua, capital de mi imaginación: Sean todos felices, por favor. |
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