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La
relatividad en el amor o la cara de dos monedas
Todo tiempo futuro fue peor, es el título sugestivo del último
libro de microcuentos del escritor y crítico argentino Raúl
Brasca, editado en Barcelona e impreso en China por la editorial Thule,
presentado en la Feria del Libro de Buenos Aires el pasado mes de
abril del presente año. A propósito, en la carátula
se ve un sello que dice: Libro impermeable, (se puede leer en una
piscina o en el mar) pero a mi juicio, después de leerlo, no
le pasa el agua ni los lectores ingenuos.
Al escritor se le conoce por las diversas antologías de microcuentos
que ha publicado en la editorial Desde la gente y también en
Sudamericana, además por sus estudios sobre este género
literario que ha cobrado tanto auge en los últimos tiempos.
La lectura del volumen es una rica experiencia, pues la escritura
impecable, la precisión en el lenguaje, el ingenio, la temática
tan variada y el tono irónico y audaz con los que están
escritas estas breves piezas, nos demuestran que estamos frente a
un virtuoso del género.
La conjugación que Brasca hace de la realidad con la ficción,
característica peculiar de los microcuentos,- como el autor
los denomina -nos permite el encuentro con el asombro, con la creación
de mundos alusivos a los territorios de la filosofía, la literatura
y también a lo cotidiano, de cuyas historias construye versiones
que son como el envés o la otra cara de las circunstancias
y de la lógica; gracias a esta particularidad que no se espera,
los lectores, nos hallamos en presencia de la sorpresa, que nos haría
pensar en estructuras como la botella de Klein o la mano que se dibuja
a sí misma de Escher. Además es de anotar, el justo
equilibrio entre la razón y la intuición que bien se
pueden percibir en la poética de estas narraciones .
Elegí los dos textos que aparecen en la contraportada del libro
cuyo tema es el amor, visto desde dos puntos de vista y que hacen
honor a la ley de la relatividad de las teorías de Einstein,
que en este año se recuerdan y conmemoran en todo el mundo.
AMOR I
A ella le gusta el amor. A mí no. A mí me gusta ella,
incluido, claro está, su gusto por el amor. Yo no le doy amor.
Le doy pasión envuelta en palabras, muchas palabras. Ella se
engaña, cree que es amor y le gusta; ama al impostor que hay
en mí. Yo no la amo y no me engaño con apariencias,
no la amo a ella. Lo nuestro es algo muy corriente: dos que perseveran
juntos por obra de un sentimiento equívoco y de otro equivocado.
Somos felices.
AMOR II
Pretende que yo estoy enamorada del amor y que a él sólo
le interesa el sexo. Dejo que lo crea. Cuando su cuerpo me estremece,
lo atribuye a sus muchas palabras. Cuando mi cuerpo lo estremece,
lo atribuye a su propio ardor.
Pero me ama. Y no lo saco de su engaño porque lo amo. Sé
muy bien que seremos felices lo que dure su fe en que no nos amamos.
Como expresaba, aquí se
hacen explícitos los intersticios de dos historias paralelas
contadas desde dos puntos de vista particulares que se relacionan
con aquello que se ha denominado la relatividad. Esta forma particular
de presentar las dos versiones que se corresponden en su significación,
narradas con un juego de palabras inteligente, nos lleva a reflexionar
en primera instancia, sobre la manera como se relacionan muchas parejas;
como lo dice el texto: “por obra de un sentimiento equívoco
y otro equivocado”. La ironía que nos dibuja una sonrisa
en el rostro, lleva implícita una verdad que ocultamos, por
aquella costumbre de contarse mentiras o hacerse el loco para seguir
viviendo, o llevar un arma oculta en caso de peligro. Podríamos
decir al respecto, que el amor es una cara de dos monedas.
Otro rasgo valioso de la obra, es la forma ingeniosa de presentar
varias de las historias, por medio de la dualidad o el contraste;
o como en otros, el dilema de difícil resolución o la
dislocación del sentido (conceptos personales de Brasca para
definir los microcuentos), que nos recuerdan la importancia del sentido
implícito de los textos, trabajo que debe hacer el lector para
encontrar la sonrisa cómplice o el guiño con el autor.
Bienvenido y larga vida para este nuevo libro de Raúl Brasca.
Nana
Rodríguez Romero
Escritora, profesora de la Escuela de Psicopedagogía
UPTC
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