![]() ![]() |
|||||
|
Los cuentos
infantiles El término literatura infantil engloba diversos géneros literarios, como: la ficción, la poesía, la historia, así también como fábulas, adivinanzas, leyendas, poemas y cuentos basados en la tradición oral. En la edad media eran pocos los adultos y los niños que tenían acceso a los libros y a la lectura. La cultura se hallaba recluida en palacios y monasterios y los pocos libros a los que se tenía acceso estaban destinados a inculcar buenas costumbres y creencias religiosas. Es de suponer que en esa época los niños oirían con gusto cuentos y poesías que no estaban, en principio, pensadas para ellos. Pero, aunque tienen una forma y una estructura muy bien definida, los cuentos infantiles pueden tener un significado diferente para diferentes culturas y tiempos. Esto se puede apreciar explorando las diferentes versiones existentes de las historias más populares. Por ejemplo, del cuento Caperucita Roja se conocen por lo menos cuatro versiones: Una de ellas es la de Charles Perrault, en la que Caperucita termina siendo devorada por el lobo y que presenta al final de la historia la siguiente moraleja: Las niñas, especialmente las bonitas, no deben nunca hablar con extraños, de hacerlo podrían convertirse en comida para el lobo. Existen personas que son encantadoras, amables, tranquilas, educadas, complacientes y dulces, que persiguen a las jovencitas en las calles y hasta en sus casas. Desafortunadamente, son estos gentiles lobos los más peligrosos de todos. Por otro lado, en la versión de los hermanos Grimm, Caperucita y su abuelita son rescatadas de la barriga del lobo por un leñador, quien, mientras la fiera duerme después de la suculenta comida, le abre la barriga con una tijeras para rescatar a las damas, para luego llenársela con piedras (es curioso el dato de que el lobo no llegue nunca a despertarse). En esta versión todos terminan siendo felices para siempre y el lobo se convierte en una linda alfombra. Noten el hecho curioso de que las damas no alcancen jamás a defenderse por sí solas. Una versión con marcado tinte de canibalismo, fue la que circuló por Austria e Italia, en la que Caperucita come la carne y bebe la sangre de su abuela asesinada por el lobo y en la que ella termina también por ser devorada. He aquí un pequeño fragmento de ese relato, (Caperucita ya se encuentra en compañía del lobo disfrazado de abuelita): -Abuelita, tengo sed,
¿me das algo de tomar? Existe una versión francesa llamada La falsa abuelita en la cual Caperucita se salva gracias a su propia astucia. En ésta, una vez que la niña está en la cama con el lobo se da cuenta de que no es su abuela la que descansa a su lado, lo cual le causa un gran susto. Sin saber muy bien que hacer le dice: -Abuelita, necesito ir
al baño. Caperucita insiste y aprovecha la oportunidad para escapar. Cabe destacar que el verdadero peligro comienza cuando Caperucita se mete en la cama con el lobo. Este cuento estaba destinado a las jovencitas que comenzaban a convertirse en mujeres. Pero en las versiones más antiguas (como la francesa) Caperucita no es castigada por esto, sino que engañando al lobo logra escapar de él, es decir, sobrevive utilizando su propia astucia Algo diferente ocurre con la versión de Grimm y Perrault, en las que el claro mensaje es que las niñas deben ser buenas, no deben apartarse del camino, deben tener cuidado de los hombres, y sobre todo reprimir cualquier interés por el sexo. Pero revisemos el caso de otro relato. El de Blancanieves es bastante interesante. En la versión original, la malvada madrastra de Blancanieves es obligada a bailar, durante la boda de su hijastra con el príncipe encantado, con unas sandalias muy particulares, en lo que sería una especie de macabro regalo de bodas para la princesa. Es así cómo culmina la versión original de este cuento: Después de ponerse
sus mejores galas, la reina se situó delante del espejo y preguntó: Otro caso de interés es el de La Cenicienta del cual se conocen por lo menos 340 versiones, la más antigua proviene de China y data del año 850. La versión de los hermanos Grimm incluye escenas en las que las hermanastras de Cenicienta cortan pedazos de sus pies para poder calzarse la zapatilla de cristal. En todo caso La cenicienta ofrece uno de los peores ejemplos de las más bajas pasiones que pueden anidar en el espíritu humano, y que además debieran evitársele a los niños, como lo son: la envidia, los celos, la animadversión hacia madrastras y hermanastros, la vanidad y el apego a la vestimenta y otros objetos materiales. Otro de los grandes protagonistas de la literatura infantil es el Pinocho de Carlo Collodi, un muñeco de madera que se transforma en un ser de carne y hueso, como símbolo de la evolución hacia la toma de conciencia por parte del niño. Pero, ¿es Pinocho realmente un cuento para niños? Leamos un fragmento de la versión original, aparecida en 1881. (Capítulo 15: Pinocho está siendo perseguido por unos asesinos, cuando, de pronto, ve entre los árboles una casita "blanca como la nieve"): Después de una
desesperada carrera de casi dos horas, llegó jadeante a la
puerta de la casita y llamó. Pero adentrémonos
un poco más en el oscuro mundo de los cuentos infantiles: Éste apareció por el año 1528, y en él, el príncipe, que no logra, por más que grita, despertar a la princesa durmiente cuyo nombre es Talia, procede a abusar sexualmente de ella para luego regresar a casa con su esposa. La princesa da a luz gemelos y es el hecho de que éstos mamen de sus pechos lo que la hace despertar. Cuando el príncipe pasa de nuevo por el lugar y ve que Talia ha despertado y tiene dos hijos suyos se los lleva a todos a palacio. La esposa, que no tiene hijos propios, trata de matar a los niños diciéndole al cocinero del reino que los prepare para la cena. Pero el príncipe se da cuenta a tiempo del macabro plan y arroja la mujer al fuego. Por último se casa con Talia y viven felices... por siempre jamás. Algo más terrible ocurre con el cuento Piel de asno en el que la heroína, luego de la muerte de su madre, huye de su casa para escapar del acoso sexual de su propio padre, lo que es sin duda la causa de que este cuento sea poco conocido hoy en día. Esto no es de extrañar, ya que en los últimos doscientos años no se ha hecho otra cosa que suprimir relatos o cambiarles el texto original, perdiendo las historias parte de su energía y emoción, terminando por convertirse en versiones descafeínadas. Este es el comienzo del cuento Piel de asno: Érase una vez
un rey que tenía una esposa con el cabello de oro, y era tan
hermosa que no había otra igual en toda la tierra. Sucedió
que se puso enferma y, cuando se dio cuenta de que iba a morir, llamó
al rey le dijo: El rey intenta casarse de nuevo, y envió mensajeros por todas partes a buscar una mujer que fuera tan hermosa como la reina muerta, pero la búsqueda no tienen éxito y el relato continua así: Pero el rey tenía
una hija, que era tan hermosa como su madre muerta y tenía
además idénticos cabellos de oro. Cuando se hizo mayor,
el rey la miró un día y vio que era el vivo retrato
de su madre muerta, y sintió de repente un apasionado amor
por ella. Y dijo el rey a sus consejeros: Los consejeros se lo prohíben, pero el rey insiste. La joven huye y se cubre con una piel de asno para hacerse irreconocible. Pero ni aún así logra salvarse de su destino. El cuento termina con la siguiente línea: Y a continuación se celebró la boda y vivieron felices hasta su muerte. No quiero terminar este artículo sin recomendarles la lectura, a los interesados en el tema, de un libro poco conocido de los hermanos Grimm, que lleva por título: "El Enebro y otros cuentos", ilustrado por Maurice Sendak. Un libro de cuentos infantiles no recomendado para personas de corazón débil y que, por supuesto, no debe caer en manos de los niños. Rigoberto Rodríguez
|
|||||
| Inicio
| Texto Sentido | Textos
|
Reseņas
| Entrevistas | Talleres | Noticias | Clasificados | E-mail | Arte en la Red |
|||||